¿Por qué lloran los hombres?. Por luchas y hazañas y ascensos
maratonianos, porque añoran a su madre, porque
están ciegos
en el tiempo, por todas las erecciones que vanamente esperan como
llovidas del cielo, por todo lo que han hecho los hombres, porque ya
no pueden estar contentos ni tristes; sólo hundidos o chalados.
Y porque no saben cómo afrontarlo cuando
están despiertos.